martes, 2 de agosto de 2011

Fin de temporada taekwondo.










Nos quedaba de atrás hablar de este deporte. Hadri cada día está más "empapado" de su esencia, y por nada del mundo quiere dejarlo. Este año ha sido duro, durísimo. Han contado con él, con tan solo 8 años, para intentar que llegara a niveles que aún no son propios de su edad. Pero Hadri ha demostrado una vez más que es un auténtico jabato, y ha aguantado el tirón. Durante casi dos meses, los últimos, dónde había que apretar para ir a la competición, "hemos" estado entrenando diariamente de 18 a 21... ha sido agotador, pero no se ha quejado ni medio minuto.
Los resultado no les han acompañado este año, pero a él eso nunca le ha importado. En su corazón le queda que le gusta el combate, que le gusta la exhibición, que tiene amigos allí muy valiosos, que se desarrollan relaciones muy simpáticas con su entrenador, y que viajamos a Cesuras, que hemos competido en tapices en el Palacio Municpal de Riazor (le impresionó el campeonato autonómico con tanto público), que ha podido ver en Orense a la selección gallega (los de la élite), y que cuándo se le ha pedido que de el "do de pecho" lo ha dado, con tanta seriedad que nos ha sorprendido a todos.

Las niñas también han estado este año haciendo este deporte, pero para Elisa es un juego, y solo va cuándo quiere, y para Lidia, le está pillando gusto, pero no quiere saber nada de competiciones. Poco a poco, iremos viendo si seguimos en los tapices o nos pasamos a otros lares.

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