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sábado, 15 de febrero de 2014

Los cangrejos antes de los cangrejos (Iª parte)

Llevo una temporada recuperando fotos antiguas, y la verdad, que traen muchos recuerdos. A veces, leyendo este blog, pareciera que no hay vida anterior a "De cangrejos y ermitaños", jaja, así que de vez en cuándo traeré algunos recuerdos, que nos hacen sonreir a todos...

San Juan, 2007, en Antas de Ulla, paseos ermitaños con Elisa bebé....preciosos momentos en familia.











¿qué tendrán los niños, que al verlos después de años, de nuevo tan pequeños, vuelves a sentir ese vuelco en el corazón que sientes desde que nacen?...

martes, 4 de febrero de 2014

De deportes extremos... mountain bike a lo loco!

Hadri de siempre ha flipado con los deportes extremos. Hace poco nos ha tenido varias semanas viendo vídeos de los más arriesgados, y todos hemos flipado con él. Hay deportes que son tirarse por una montaña abajo, con un traje de "murciélago" con unas alas, y volar a ras de roca... (suelen llevar cámara subjetiva, y a mí me va mal...).
El caso es que dentro de sus posibilidades reales, jajaja, solo nos queda hacer el loco, cualquier día de lluvia, con la bicicleta, polo monte abaixo, jajaja.
Y eso, es lo que hay!




Cuentan las crónicas populares que calculó mal la profundidad de un charco, y se resintió de sus partes bajas. Es lo que tiene el deporte extremo, que un fallito....jajaja.
El monte está encharcado, ¿quien lo desencharcará?.... al menos vimos pan de sapo por todas partes, y cuándo quise hacerle una foto a un conejo que comía plácidamente, nuestra perra (conejera mayor del bosque), lo persiguió y solo me dió tiempo a fotografiarla a ella.
Gajes de la "fotografía extrema", jajaja.





jueves, 16 de enero de 2014

El lucero del alba.

Todo comenzó como un juego, con el calendario de adviento (cuánto más una quiere alejarse de este rollo navideño... este año han sido ellos los que lo han propuesto, creo que las chocolatinas tienen mucho que ver, jajaja). Una de los retos era averiguar como estaba el cielo en Diciembre, y descubrimos a Venus...

Así que hubo que planificar una levantada de madrugada, ya amaneciendo, para ver el famoso Lucero del Alba, a plena vista.




Aunque haga frío, aunque cueste madrugar, y las fotos sean malas... es una gozada ver el cielo a esas horas en que amanece. Al subir las escaleras de la playa, nos dimos cuenta que también había una enorme mata de "ombligo de Venus", así quedó la mañana muy temática, jajaja.


viernes, 9 de septiembre de 2011

La Plaza del Humor.

En un paseo de fin de verano por A Coruña, nos dimos "de bruces" con la Plaza del Humor, y allí, nuestra "deriva personal" nos hizo quedarnos a disfrutarla, más de una hora.







Ahora toca investigar quienes son Daniel Castelao y Álvaro Cunqueiro, así que el paseo cundió, jeje. Además de reirse un buen rato con las inscripciones que hablaban del pedrogato, un capullín de personaje que hace que los niños se meen en la cama, jajaja. Fueron unas risas!

viernes, 23 de julio de 2010

Paseo al río.




Cuándo el cuerpo no nos da para más, en vez de tarde playera, les ofrezco un paseo al río. Bajamos en bicicleta, a un paraje de prados, humedales y vegetación, y todo empieza con un, venga mami, solo déjanos mojar los piés....
Se van animando, empiezan los juegos de salpicar... y ya todos nos sabemos como acaba el cuento, jajaja.

sábado, 12 de julio de 2008

Nuestra "punta" favorita.




Se me ocurren tantas ideas que contar, que voy a empezar por un descubrimiento de hoy mismo. Nos fuimos por la tarde de senderismo a la Punta de San Mamede. Lo podemos definir como uno de nuestros "paseos ermitaños" porque es una ruta bastante desconocida y recóndita que va por medio del monte y termina en unas impresionantes vistas desde un acantilado, al mar.
Fuí yo sola, con mis tres cangrejos. Y, se me olvidó llevar la mochila para transportar a Elisa...
Así que de perdidos al río, me dije, una vez aquí, que sea lo que tenga que ser.
Comenzamos a caminar, y con la costumbre "clásica" de que los chicos fuesen delante y yo detrás de todo, fuimos un buen rato.
Elisa estaba encantada, con esta novedad de poder "correr" detrás de sus hermanos, sin tener que ir sujeta a la mochila. Se caía en la hierba, se levantaba, se reía. Al rato, el camino se hizo más empinado cuesta abajo, y me la colgué en la cadera, jeje, además, como es tan chulita, le dijo "apata" (aparta) a una planta con la mano, y resultó ser una "desconsiderada silva con pinchos", jeje y dejó de gustarle el invento.
Llegamos al final del trayecto, a ratos caminaba, a ratos en la cadera, sin problemas. Estuvimos en el prado al lado del mar, en el mirador, merendamos, jugamos, vimos barcos, gente pescando, gaviotas, muy chulo.
Llegó la hora de volver y ahora tocaba "cuesta arriba" casi todo el trayecto. Me suponía, que me tocaba cadera, por el cansancio, por la brisa marina que nos agotó... pero, para mi sorpresa, una vez pasado un tramo muy lleno de silvas, que la llevé en brazos, me pidió que la bajara.
Lo hice, y le indiqué que fuese detrás de sus hermanos, que yo iría cerrando la fila, pero se negó.
Elisa, tú delante... no y no.
Me extrañó tanta terquedad, y le hice caso, fuí yo delante. ¡¡Qué bobos somos los adultos, hay que ver...!! Elisa tenía toda la razón. Ella, desde su perspectiva, allí abajo, lo que quería y necesitaba era ver dónde ponía yo los piés y por dónde tiraba, para no caerse, y para no pincharse... tan evidente.
Si ella iba delante, no sabría si resbalaría, si habría pinchos, o hierba alta que no la dejaría pasar, o piedras para tropezar...

(Esta pequeña historia, se la dedico con todo mi cariño a Alejandra, mi amiga de Querétaro, que tantas veces "hemos conversado" sobre "El concepto del continuum" y que tanto nos queda aún por aprender, compañeira, jejeje).