domingo, 28 de diciembre de 2008

Nuestro primer torneo de fútbol.


Pues sí, Carrancholo ha jugado sus primeros partidos en un torneo navideño. Y la maratoniana jornada ha dado para muchas reflexiones, y todas ellas muy nutritivas para el corazón.
La primera, es que una vez más pudimos comprobar, que a los niños les importa más bien poco la competitividad, si no se les machaca con ella. En ningún momento ni Hadri ni casi ninguno de los doce chicos que componían el equipo, sabían si estaban ganando o perdiendo, ni en qué lugar terminaron cuándo acabó el torneo... (eran ocho equipos, jeje, y terminamos de sextos, jejeje), se dedicaron a pasarselo en grande, e incluso a Hadri se le llenó la boca de risa, cuándo por el móvil le contaba a su padre, que el Dorneda acababa de meterles una chosca, jejeje, 8-0, jejeje.
Ellos en general, con ponerse la ropa de la equipación del equipo, con calzarse las botas de tacos, con salir a un cuidado campo de hierba de verdad (habitualmente entrenan en tierra, es decir, barro, jeje), con entrar en un partido dónde hay un árbitro de negro, con gradas llenas de gente que les anima... ya flipan.
Hadri el viernes tuvo que ir a la pediatra por una otitis, y le pidió con tal carita que le dejase jugar, que me miró con cara de "tú verás", pero como diciendo, yo en tu lugar, le dejaría, jejeje... y se le olvidó el dolor de oídos absolutamente.
Mención aparte vuelven a tener las personas que componen los deportes "de base" tan alejados de los deportes de élite. Esas personas que lo mismo se preocupan de que en la barra del miniestadio no falte un café caliente para los padres (cómo se agracedía!!), y se curran un hornillo con una pota, son las mismas que se preocupan de que a ningún niño le falte un trofeo, las mismas que informan de los resultados por megafonía, las mismas que traen unas cajas para cada equipo, con una bolsa con agua y bocadillos para los niños... me dejan, simplemente, sin palabras.
Y mención aparte merecen árbitros como los que estaban allí, desafiando al frío, pitando incontables partidos, con un cariño infinito hacia los niños. Me emocionó especialmente uno de ellos, que además de pitarles las jugadas, con toda su paciencia, buen rollo y lentitud, cogía a los implicados (tratándoles de usted, cuestión que los flipaba y les hacía andar derechitos como varas, jejeje), y les explicaba porqué había pitado, e incluso en alguna repetición del fallo de la norma, les hacía repetir la jugada bien hecha, para que lo entendieran.... eso sí es respeto y el deporte bien entendido!.
El punto negro, y siento tener que decirlo así, volvimos a ser los padres...madre mía, qué espectáculo daban algunos!!! qué ejemplo!!! primero con las actitudes en las gradas, lanzando insultos gratuitos a los árbitros, de un subido que espantaba!! y después los padres-entrenadores, que de verdad, además de desquiciar a sus hijos(uno de nuestros pobres porteros le pedía a su padre entre lágrimas que se callara!! y ni aún así, un horror), despistaban y desconcentraban a todo el equipo.

Menos mal que los niños al final son los que verdaderamente dan una lección de honorabilidad y respeto. Cuándo ya terminaban las intervenciones y ya se retiraban para los vestuarios, se daban la mano con el equipo contrario, y desde el medio del campo aplaudían al público como verdaderos profesionales, jejeje, muy emocionante.

(Evidente que Lidia, se montó "su partido paralelo", jejeje, y que su hemano, ya duchado intentaba darle una pequeña clase de fútbol en las gradas, jejeje)

4 comentarios:

marcela dijo...

escribis muy bonito Marta! está todo tan bien narrado y explicado...
qué bueno que haya gente así todavía, sobre todo el árbitro, qué bueno que les haya explicado por qué había pitado! lo del punto negro, mejor ni mencionarlo...
lamenteblemente es normal ver y oir cosas así, pero bueno...

" a los niños les importa más bien poco la competitividad, si no se les machaca con ella"
con eso que pusiste estoy muy de acuerdo, es cierto, ellos van a divertirse!

1beso

Anónimo dijo...

na,si perdieron pq me fui yo jajajajajaja ..pa otra vez no me voy
pasame fotos please:besos,tialeti

amigos homeschoolers dijo...

¡Que bueno que la jornada resultó tan intensa!
Me alegra mucho que Hadri disfrutara tanto, y el punto negro es normal. Hay que ver el lado positivo, nos sirve de espejo para ver lo que queremos evitar.
Besos

Xia dijo...

Eso de los padres es universal. Si te contara las pasadas que he vivido en el transcurso de los diferentes partidos de futbol de mis hijos. He vivido y oido de todo...Aun asi, los chicos se divierten, pero no a plenitud diria yo. Esos padres bulliciosos me fastidian...

Hay que tener cuidado con los entrenadores tambien, especialmente si el equipo es de liga competitiva como es el caso de mi CJ. Hay entrenadores que les importa solo ganar aunque lastimen los sentimientos de los ninos.