domingo, 31 de octubre de 2010

El cultivo de la paciencia.









Para todas las personas que quieran cultivar su paciencia hasta límites insospechados, yo recomiendo vehementemente la educación en casa, jajaja. No podía imaginar cuándo empezó todo este proyecto, que sería capaz de dejarme llevar por un ritmo totalmente diferente al "habitual". Y así ha sucedido. Entonces reflexiono y digo que la forma de aprender a la que estamos acostumbrados, no tiene nada que ver con lo que yo estoy viviendo día a día.
Varios ejemplos.
Volvemos de una playa, vamos cargados con las toallas, cansados por el baño, las carreras en la arena, la cuesta arriba para coger el coche... y llego al final de la cuesta, ellos, evidentemente llegan un rato antes, y me encuentro el siguiente panorama, todos sentados en la escalinata que da al aparcamiento, han extendido sus toallas húmedas por el suelo, y están tumbados observando una impresionante araña peluda (de esas que tienen las patas a rayitas negras y grises). No os penséis que se inmutan cuándo les digo que es tarde (de hecho ya no hay nadie por la playa ni por el aparcamiento), que sería bueno irse marchando, que habrá que darse una ducha, hacer la cena, blablabla...
Ellos, a lo suyo, la araña peluda, sus movimientos, su tela de araña bañada por los últimos rayos de sol de la tarde, observar durante más de una hora si algún insecto caerá en sus redes para ver como se produce esa "cacería arácnida"...
Cualquiera de ellos que se levanta inspirado... le apetece ver como suenan diversos vasos de cristal, o botes de cristal, si los llena de diferente cantidad de agua... saca todos los envases posibles de la cocina, los va llenando de agua, y venga a aporrearlos toda la santa mañana porque necesita saber el distinto sonido, según el agua que contenga...
El agua, es la fascinación de esta temporada. Me llenan el congelador de botellas de agua, y después las descongelan, y las vuelven a congelar y así se pasan un montón de meses. Llenan una tartera de agua y la tapan con una tapa de cristal "para ver llover"... llenan la jarra de agua que utilizamos para beber en la mesa, y meten objetos dentro, porque "así sube el nivel de agua"...y marcan toda la jarra con lápices de colores para ver cuánto sube según con qué objeto...

Y por fín, "la muralla china", jajaja, la han estado trabajando durante tooooda una mañana en la playa, hace un par de semanas. Habíamos quedado a comer con una mamá amiga y sus hijos, en un merendero, y tuvimos que poner el mantel en un banco, y comer de pié, "porque no podían dejar la obra de la muralla china a medias"....

Lo dicho, el cultivo de la paciencia, en estado puro.

5 comentarios:

educandoenlacasa dijo...

Excelente infancia, la pobre madre deberá aguantar no más, jajajaja

♥ meninheira ♥ dijo...

hahahaha totalmente de acuerdo hahaha

MartaSada dijo...

Jeje, ahora ya no es aguantar, ya me he abandonado a sus ritmos, jejeje, ahora incluso los disfruto!! (eso de que cuándo no puedes con tu enemigo, siempre, siempre, es mucho mejor unirte a él, y con enemigos así, da gusto, jajaja).

Anónimo dijo...

http://www.xtec.net/~ealonso/flash/mapasflash.htm

Es un enlace de mapas interactivos, a lo mejor te es útil.

Me gusta tu blog, un saludo.

Amagic

Anónimo dijo...

Me encanta vuestro blog, nosotros acabamos de empezar en esto del homeschooling y bueno, aún no hemos tenido ocasión de cultivar así la paciencia, pero todo se andará!!! Gracias por compartirlo con todas.
Olga