jueves, 13 de diciembre de 2012

Noviembre, uno de nuestros meses.

Noviembre siempre es un mes muy especial para la familia cangreja. Nuestras dos caracolillas están de cumpleaños y eso siempre trae un poco de fiesta y mucho de estar por ellas.
Pero el mes empezó ya haciéndonos mover a Pontevedra siguiendo a nuestro taekwondista, que tuvo que competir allí. Estas temporadas están siendo de mucho "rodaje" porque en su categoría se están midiendo con niños mayores y con más experiencia que ellos, lo que significa, perder con mucha dignidad y aprender mucho. Eso sí, las risas en las gradas y el gusto de estar con sus amigos y equipo, no se lo quita nadie!




Y así, a primeros nos pilló el cumple de nuestra primera noviembrera. Y este año tuvo dos celebraciones, la del propio día en casa, con caracolas de canela y velas de colores.





 Y otra con algunos amigos que vinieron para compartir un bollo casero con chocolate (esto dá para otra entrada, jaja, porque lo que empezó siendo la fiesta de las hadas, terminó siendo la fiesta de la leche, jajaja, la thermomix tiene la tapa rota, e hizo volar un litro de leche por toda la cocina y madres que allí estábamos, para risas de todos, y lío para limpiar, jeje, al final nos dejamos de máquinas y el chocolate fué hecho en plan tradicional, con tartera y cuchara de palo, jajaja).






Pero entre las dos celebraciones aún fuimos a compartir con otro de nuestros noviembreros favoritos. Telmo cumple 8 años y también quiso que estuviésemos en su fiesta. Hubo pompas gigantes, salto a la comba y disfrute de los "locos cacharros" que el abuelo de Telmo se inventa para juerga de todos.





La verdad es que a nuestra Lidia ya se le han ido directamente los aires de princesa y ahora se ha convertido en toda una reina, jeje. Tiene un trato majestuoso con la vida, y así nos lo hace disfrutar a todos. Es reflexiva, le gusta hablar, compartir, es observadora e implacable. Se ríe mucho, juega mucho, discute mucho y grita, claro, cuándo la injusticia le puede. Para mí es todo un regalo su compañía y ella lo sabe.


Y, ¿qué decir de nuestra otra noviembrera?. Ella es una niña de luz y risas. Allá dónde va no deja indiferente, y es toda una fuente de energía en estado puro. Ha nacido con una determinación interior a prueba de adultos, os lo aseguro, y eso es bueno, buenísimo.



Las dos juntas forman un tándem difícil de superar, para lo bueno y lo malo. A Lidia esta temporada, muchas de las experiencias que está viviendo con su hermana le sirven para entender que una de las fuentes de felicidad para ella, es estar con sus hermanos, y aprender con ellos, y jugar con ellos, y Elisa absorve por los poros todo lo que ella hace, juega y vive.


En Noviembre se repite también un ritual que nos gusta mucho, que es la semana de la Ciencia, con las puertas abiertas de los museos científicos coruñeses. El grupo de Crecer en libertad Galicia, estuvo este años en la casa de las Ciencias, pasando un día estupendo, con el museo casi para nosotros, y el parque de alrededor. Lo contamos por AQUI.

Y nuestros amigos del Barbanza, nos hicieron una visita, muy esperada por los chicos, pero no sé porqué, no tengo ni una foto de ese momento (andaba preocupada por los fogones, jeje). Ellos sí sacaron alguna, y cuentan nuestras aventuras médicas y aventureras, por AQUI. Después dedicaremos breves reflexiones a este tema, cuándo contemos dónde estuvo mamá este mes.

Los pocos momentos que nuestra frenética actividad nos deja, ha habido tiempo este mes para aprender a limpiar calamares (algún día le dedicaré una entrada entera a esta forma de aprender tan simple y a la vez tan complicada que, en nuestro caso, desarrolla Hadrián a la perfección, yo le llamo apreder observando y es impactante. A él no le cuentes mil teorías ni mil historias, ponte delante, hazlo, y él ya solo verlo, lo pilla al minuto.), a profundizar en el cuerpo humano (Lidia se ha apasionado con esto, y todos los días le dedica largas horas a un atlas del cuerpo humano, estamos llegando a lugares dónde ni yo misma alcanzo, así que algo tendremos que hacer al respecto, jeje) y a las letras, muchas letras, Elisa tiene subidón por aprender a leer, y está en racha!.








Y como toda nuestra vida gira en conjunto, este mes a mamá le ha salido una actividad frenética. Todo empezó con una charla a la que nos invitaron en Ponteareas, para hablar de la vida fuera de la escuela en un grupo de lactancia. Fué una experiencia muy enriquecedora y una gente muy receptiva y amable, un gustazo. Ese mismo fin de semana, II reunión del colectivo Familias sin escuela en Galicia, y para ello decidimos hacerlo en la Feria Ecolóxica de Arzúa. Estuvo muy bien la reunión y pasamos un día divertidísimo en la propia feria, a pesar del mal tiempo, al que siempre le ponemos buena cara.





Y después de estos viajes pequeños, mamá se fué cuatro días a Barcelona. El motivo del viaje no fué puro turismo sino acompañar a los amigos del Barbanza a buscar soluciones en la enfermedad y así lo hicimos. Fué un viaje muy chulo a pesar de todo y hubo tiempo para el callejeo, para compartir, y para reir. Barcelona, a pesar de que somos aldeanos, bien vale un paseo!










Tantos viajecillos no significan que no hayamos estado en nuestros dos lugares favoritos, de libertad, de compartir: la playa y la huerta. Al revés, cada día hacemos más por ir, por jugar allí, por aprender de la tierra y de su simplicidad y generosidad. Estas experiencias siempre nos llenan de vida!











De ahí ya han salido nuestros primeros grelos compartidos, que tienen un sabor y una emoción especial!





Y para seguir con la racha de charlitas, nos invitaron a una mesa redonda en la CNT de Coruña y fué otra vez más una gozada compartir. Hay otra gente cuestionándose su propia relación con los niños, y eso es grande y enriquecedor. Mucha fuerza. Me gusta especialmente esta foto, que me la sacó Lidia en la charlita, mientras yo atendía a la persona que hablaba a mi lado, y Elisa salía por detrás. Al final del debate, intenso y enriquecedor para todos, una mujer sentada en la primera fila, tomando notas, me vino a saludar. Me sonaba su cara y resultó que ya habíamos compartido una jornada en una charla que dimos en el 15M en la calle de Coruña. Me dijo que vino con la ilusión de ver a los niños, ya que habíamos hablado tanto de ellos, y que no le defraudaron lo más mínimo (no estaban solos, fuimos varias familias que no escolarizamos) sino al revés, que se les veía tan integrados, tan tranquilos, tan alegres, tan a su aire. Esas son las "notas" de nuestros hijos...

Y adelantándose al mes siguiente, y con una energía que me ha dejado alucinada, ya querían que fuese Navidad, así que sin esperar a que empezase Diciembre, se han puesto con el arbolito, ellos, son así, jaja, que use el calendario quien lo necesite, jajaja.




Solo tenemos unas flores en nuestro jardín, y son las de la bugambilla, tan delicadas pero tan fuertes, porque aguantan todas las heladas...


2 comentarios:

Yubarta dijo...

Con qué felicidad hubiera compartido con vosotros esas caracolillas de canela ¡Felicidades a tus dos hijas preciosas y a su increíble mamá! Cómo os añoro...

chus pena dijo...

Guapooooosssss!
Casi no se va a Elisa y su gorro. Pensé que harías mención especial a él ?????
Ya llega la Navidad.Y Yo con estos pelos!!!!